CABRALES

 Ubicada en el oriente asturiano, esta tierra ganadera pelea por mantener en sus campos y majadas a los jóvenes cabraliegos. Es un rincón bello, sobrevolado por alimoches y quebrantahuesos, famoso por su queso y donde el alma se estremece al contemplar desde sus numerosas atalayas: tierra, mar y cielo.

"Al otru llau de la mar,
esa filera de montes
que guaño por avistar."
De Al otru llau de la mar del grupo folk asturiano Llan de Cubel.

Conforma junto a otros 9 municipios el Parque Nacional de los Picos de Europa, que tiene como origen el primer espacio natural protegido de España creado en tiempos de Alfonso XIII: el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga.

En Cabrales no hay montes, hay montañas.

Es el concejo preferido de los amantes de la montaña y la escalada por su accidentada orografía: su desnivel medio es del 20% y tiene picos que superan los 2 000 metros de altura. Merece la pena recorrer sus montes desfiladeros, como el del Cares y acercarse andando hasta la aldea de Bulnespor la Canal del Tejo (visible desde Camarmeña).

"¿Por qué me llamas Naranjo,
si no soy ningún frutal?
Llámame Picu Urriellu,
que es mi nombre natural."

Cabrales, mucho más que un queso.

El queso azul y artesano de Cabrales, de reconocido prestigio mundial, no es lo único que podrás degustar en esta tierra. Los pastos de Cabrales dan a sus carnes de cabrito y "roxas" de ternera, un sabor y textura únicos. Podrás disfrutar, además, de platos de cuchara como la fabada asturiana y el pote de verduras. La gastronomía tradicional de Cabrales y, por extensión, la asturiana es contundente. Aún así son muchos los restaurantes que han innovado ofreciendo revisiones de platos tradicionales.

Puedes obtener más información en la oficina de turismo de Cabrales.

 

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